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El balanceo del desamor

Adiós, mi niño, adiós

Adiós, mi niño, adiós

 

   Esta carta es para tí, porque no llegaste a nacer y no pude hablarte con esa voz dulce con la que hablan las madres.

   Esta carta nace de mi alma para hacerte llegar todo el amor que no supe darte.  Quizás...no pude darte. La vida es muy dura, mi ángel.

   Esta carta pretende matar un poco de mi angustia, o al menos calmarla.  Poder cerrar por las noches mis ojos sin recordar cómo eras en esa ecografía, tan bien formado y con vida.

   Esta carta quiere contarte que me vi obligada por tantas cosas a tomar decisiones duras y drásticas, como alejarte de mí. 

   Esta carta  quisiera explicarte que si pudiese volver atrás por un solo instante nada de lo que ocurrió habría ocurrido.

   Esta carta es como una nana para un bebé que no nació, no porque yo no quise, sino porque el mundo no quiso.  A veces, todo es tan complicado y se alía en contra de uno mismo.  Quisiera no tener que justificarme, ante algo que para mí no tiene justificación.

   Simplemente me gustaría meterte el chupete en la boca y decirte "Calla, cariño, que para llorar, ya llora tu madre..."

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